Viaje de ensueño con Aerolíneas CHANEL

Chanel nos hace surcar, de nuevo, los cielos de la mano de su colección Haute Couture.
No íbamos a viajar de cualquier manera, en cualquier línea de bajo coste, no. Karl Lagerfeld lo hace todo a lo grande, y para ello transformó una de las alas del Gran Palais en el interior de un avión con todo lujo de detalles:
aerodinámicas butacas, pantallas de LED que indicaban el número de asiento y carritos de bebidas que parecían obra de Ora-ïto.
El color sobre el que gira la colección es el azul, y sus 150 variedades que hemos podido ver a lo largo de las 60 salidas del desfile. Con toques blancos, remanso de nubes, y negros, que nos llevan a sentir la tormenta. Sin olvidarnos de esos toques de maravillosa pedrería, que en los vestidos de noche nos lleva a soñar entre las estrellas. El Kaiser sabe lo que se hace, deja todo bien hilado.
Los diseños estaban inspirados entre los años 20 y 60, modelos de aire austero, con una silueta recta, haciendo referencia a las azafatas de esa época. ¿Una referencia a la serie revolución del momento Pam-Am? “Quería que fuera una mera referencia”, cuenta Lagerfeld sin entrar en más detalles, en el backstage.
El toque rebelde lo da ese aire “punk” con el cardado del peinado, el maquillaje negro marcado, y el desenfado de llevar las manos en los bolsillos, con descaro, desafiando. Aún así, sin perder de vista sus referencias más preciadas, aparecen los clásicos de la maison francesa, con el mítico tejido tweed y la camelia, tan característico de Coco.
Con Chanel, y la mágia de Lagerfeld, el cielo aún se queda pequeño.
*El toque rebelde viene por la nueva campaña de bolsos de Chanel, con Alice Dellal como protagonista. Quizá esa es la libertad que ha tomado Lagerfeld, para mantener una línea entre toda la campaña. *Se han hecho dos pases, debido al poco espacio por la recreación de la cabina del avión Photos: Reuters
By Carmen Santiago / @car_santiago Follow her on Twitter!



